El Voluntario, 28 de Mayo de 2002.


La inmigracion en Chile empeora la extrema pobreza y.......no se puede comparar con la experiencia norteamericana

En un editorial de El Mercurio (27/05/2002), en defensa de la inmigracion de personas de paises limitrofes hacia Chile, se menciona la experiencia norteamericana.

Las siguentes observaciones vienen al caso: (1) las teorias mencionades se refieren a paises desarrollados con un gran poder industrial, (2) estos paises industrializados tienen un bajo nivel de pobreza y cesantia, (3) aun asi, estos paises industrailizados tienen una politica de inmigracion claramente definida y diseñada para proveer mano de obra en areas de la economia que experimentan necesidad de personal. Ademas, en Estados Unidos, aquellas personas que entran al pais en forma ilegal son arrestadas, procesadas, y muchas deportadas. Es ilegal entrar al pais y quedarse trabajando.

Ninguna de las condiciones estipuladas anteriormente son aplicables a la situacion chilena donde millones de compatriotas viven en la pobreza extrema y donde miles de extranjeros entran simplemente como turistas para quedarse trabajando. Tambien es necesario recordar que en Estados Unidos una persona que gana menos de 1.170 dolares al mes es considerada "bajo la linea de la pobreza." En Chile el nuevo sueldo minimo es de aproximadamente 170 dolares al mes. Por lo tanto, la experiencia inmigratoria norteamericana no deberia emplearse para justificar la inmigracion en Chile.

El desordenado flujo de mas de 200 mil extranjeros hacia Chile, donde existe una alta cesantia y extrema pobreza simplemente indica que la gran mayoria de las personas que emigran son mas pobres que nuestros pobres. Los unicos que ganan son una proporcion de empleadores inescrupulosos y faltos de etica que sacan provecho de la alta oferta laboral para pagar sueldos menores a los ya bajos sueldos establecidos por la ley. De continuar la tendencia inmigratoria el gobierno enfrentara un grave y potencialmente explosivo problema social.

Francisco Javier Duarte


El Voluntario, 11 de Abril de 2002.


Cesantia.......el vergonzoso costo de la integracion

Carta publicada en El Sur (10/04/2002) bajo el titulo Nueva ideología

Señor director:

Hace ya más de una década que políticos de la Concertación iniciaron un proceso denominado -con bombos y platillos- integración. Así, estas damas y señores, se echaron al bolsillo un largo historial de conflictos con los países limítrofes y declararon el dogma integracionista bolivariano como doctrina oficial. También se ignoró la corrupción endémica que reina en la región.

Dejando al lado acuerdos limítrofes innecesarios y nefastos para los intereses de Chile, es necesario mencionar lo que todos tienden a ignorar: el costo económico de más de una década de integración. Para esto es necesario sólo considerar lo ocurrido en la relación comercial con Argentina. Primero que nada, existe un comercio bilateral que carece totalmente de balance y que favorece a nuestros hermanos 2 a 1. Esto significa que sólo en 2001 la balanza comercial con ese país fue negativa en más de 2 mil 200 millones de dólares. Esta es una suma de dinero extraordinariamente alta y significa que el déficit mínimo, acumulado sobre los últimos años, suma varios miles de millones de dólares. Ahora, no hay que ser letrado para darse cuenta que las importaciones desde Argentina significan menos trabajos en la agricultura y en la industria chilena. De este modo se puede decir que miles de cesantes le deben su condición a aquellos que han pregonado y permitido este "comercio bilateral" que favorece sólo a un lado.

A pesar de la increíble generosidad demostrada por los integracionistas chilenos -a costilla de industriales, agricultores y cesantes- nuestros hermanos argentinos no han abandonado su hostilidad comercial hacia Chile. Además de implantar una serie de aranceles arbitrarios contra productos chilenos, presentaron una acusación contra Chile ante la Organizacion Mundial de Comercio. Esta acusación ha prosperado y podría generar mayores problemas para nuestros agricultores.

De esta manera Chile y Argentina han entrado en una relación integracionista que es análoga a un matrimonio abusivo donde uno de los cónyuges golpea continuamente al otro. Este abuso comercial genera un serio costo social en Chile. Si el gobierno no termina con esta burla, el electorado tendrá que hacerlo.

Francisco Javier Duarte

Nueva York


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